mercredi 16 novembre 2011

Es una noche reciente Mariano
Una gata ronronea, te voy a contar un
Poco sobre el universo
Es una noche reciente Mariano
Es un recinto incólume
Una columna de chispas
La gata entra por la ventana Mariano
Ya la verás un día
Sus ojos, sus pupilas, su mirada, su vida
¿Estás dormido Mariano?
Te voy a contar un cuento
Meciéndote en las órbitas
Las más audaces, la leche invisible,
El cántaro rubí de tu pecho
Meciéndote a la vista de tu madre
¿sabes que es mi hermana Mariano?
Como tú, nacimos una noche apenas reciente
Es un universo con fieras de candela éste
Sus ojos, sus pupilas, su mirada, su vida
Es tu familia
En las paredes de nuestras playas
Donde el salitre roe con su lengua
Los ladrillos de barro
Ahí empiezo la historia del universo
Aunque es una decisión que me dirás
Un poco atrevida
Porque debí empezar por la arquitectura
Las medidas a la medida de las velas
Olas pequeñas, rastros de insomnes lagartijas
¿Sabías que en otro tiempo
tu tío decidió perseguirlas
con el telón de fondo
de la noche humeante?
Esa es la neblina Mariano
Brota a veces de sus ojos
Sus pupilas
Su mirada
Su vida
Así viajan algunos hombres
A núcleos, digo corazones
Los soportes incansables
En los que se ensortija el sueño
Tal vez me digas también un día
Que hablar de una historia del universo
A la luz temblorosa
Sea de velas o de estrellas
Es muy pretencioso de mi parte
¿sabes que tienes razón Mariano?
Cuando aprendimos a leer
Alguien nos dijo
Como en una fórmula química
Que los hombres nacen puros
las noches pasadas en espiral ascendente
las piedras obtenidas de nuestras locuras
cuando estamos rodeados de otros
a veces los corrompen
¿Eres inocente y puro Mariano?
Me lo dirás mientras vadeamos
Entre constelaciones
Te diré también que ese señor
Sentado en la playa de la historia
Tal vez sólo tenía un poco de razón
Antes de que tú nacieras todos éramos cazadores
Fugitivos
Errantes
Nos dividimos en razas, nos multiplicamos en monstruos
Espejos, eso lo aprenderás cuando corras
Y las paredes
Donde el salitre imagina el tiempo
Resplandezcan suavemente
Por el halo minucioso de la Luna
¿Sabías que todos creemos en la existencia de la Luna?
Tu familia es pagana Mariano
La Luna está cerca de casa
Su influencia, sin duda, anida un poco
En tus primeros sueños
Esa es tu pureza
Estar tan cerca de las influencias luminosas
Como tus ojos, tus pupilas, tu mirada, tu vida
Cómo te digo que hay algo en ti que nos ha civilizado
¿recuerdas que te dije que éramos cazadores?
¿qué éramos fugitivos?
Todo eso quedará para siempre
Pero curiosamente nos has civilizado
Ahora cazamos
Y somos fugitivos
Pero con tu nacimiento
Debí hablarte de las paradojas
Un gran guerrero nunca pudo alcanzar a la tortuga
Él también era pagano
Pasaré un mes entero
Un segundo entero
Una eternidad acaracolada
Contándote las aventuras de ese guerrero
Pero eso tal vez lo quiera hacer tu madre
¿Te dije que es mi hermana no Mariano?
¿Te dije que tienes dos abuelos, dos abuelas,
te dije que hay espirales en ti que se han mezclado?
¿te dije que estamos entrando a una zona
que ningún hombre ha visto?
¿lo grande, lo pequeño, lo divino,
lo profano, la caricia, la caída, los puentes coloidales
de los primeros días?
Otro hombre me dijo un día Mariano
En un lugar donde se incuba la presencia
Que a las estrellas no se las señala
Que los hombres más puros van a la Vía Láctea
Él lo llama el río donde cambiamos de piel Mariano
Creo que él también tenía solo algo de razón
¿sabes qué es tener razón?
Es peligroso Mariano, anda a la playa, mira las algas
Brillantes, la espuma que nace del candelabro de la noche
Mira los felices fantasmas de los botes
Las aves dormidas
Anda también a esa espesura del universo
En la que los hombres somos cazadores
Fugitivos
Idólatras
Tu madre no dirá que no
O yo la convenceré
Tu padre no dirá que no
O yo lo convenceré
En un lugar donde se incuba la presencia
¿Ves en esa esquina de la oscuridad,
la llave de la razón, la vela encendida, el Sol Mariano?
Tus abuelos no dirán que no
Pero tener razón es peligroso
Aquí, del otro lado,
¿escuchas el árbol que
Parece envolverse en una chalina de viento?
¿Escuchas la furia, el vaivén, el nombre que
empezarás a ponerle a las cosas del universo?
¿Cómo podríamos tener razón?
Es una noche reciente Mariano
Los nombres no son las cosas
Aunque un señor me dijo lo contrario
¿Cómo puedo contarte entonces una historia?
Ya ves que es hermoso el que haya una noche reciente
Tus ojos, tus pupilas, tu mirada, tu vida
Mariano, la gata sigue ronroneando

dimanche 22 mai 2011

X

Soy testigo de un ligero rastro,
Me pregunto por un cuasar, en lo esencial, tal vez en esta habitación
-Por una taza de té doblada sobre mi pecho miles de años atrás, este insomnio-
Viaje del descubrimiento, las costas de este continente, cosas que incendian mis ideas en momentos como éste, todo tan invisible
Descubro de pronto que las partículas abusan de su pequeñez, todo parece evanescer,
la luz de la ciudad en esta tarde sin escapatoria
Vivo bajo el espesor del universo y no me percato de tus pasos, mis preguntas se hacen fugaces y torpes
-Si fugo me convierto en presa tal vez de tus ideas, la noche va cayendo-
Si me quedo moriré por la radiación inaprensible de las palabras que mascullas, leyendo, como en sueños,
Y me desdoblo
Me percato, en la soledad de la habitación, que huelo como esas almas que cazan por la noche, desembarazadas de prejuicios
Esas que luego se bañan en la sangre tibia, esperando enfríe
Intuyo tras la bruma de esta calle la minuciosa catarata de partículas de poca masa, los neutrinos
que irán a dar a alguna película rodada en el centro del Universo o en las palabras de Pablo, en el bar de esta clara esquina, una vida de especulaciones
Pregunto a un animal sobre la profundidad de los abismos, el silencio es brutal
Sobre la antigüedad de mi escafandra, rota, fundida hace milenios con la esperanza de hallarse de pronto en el secreto
En varias ocasiones, tardes similares a esta que va cayendo, los salvajes me invadían con preguntas de esas que derrumban eras, yo hasta ahora no he sabido responder, por ello esta habitación se hunde en la noche de aerosol azul
Mientras el vidrio de mi ventana retiene solo el peso de esta luz roja
Medular, la calle que se explora a sí misma
-mi conflicto continúa, no hay escapatoria-
Las partículas ajenas, interiores a uno
Se dividen en la memoria
Y las fieras entran a casa para soñar su digestión divina, equidistantes de mi esqueleto y de mis ideas desolladas en el suelo
Yo te pregunto
Mientras lees esto bajo la influencia de la materia que se escapa del descubrimiento, de los continentes hechos polvo y de los salvajes dispuestos a matarnos
¿Hay al menos una estación vacía
Perfecta
Donde se pueda esperar que la ciudad empiece su existencia
El bosque retenga su figura
La galaxia no se entrometa
Y las partículas me encuentren boca arriba?
El lector, como los salvajes de mi memoria, no sabrá responder
Un plano de la ciudad, tal vez la soledad de la palabra en el universo o los pasos apurados en las calles de este barrio
No lo sé, la presión de tantas esferas como suspendidas y la rapidez de las partículas me están desanimando de salir de casa
Hay periodos del universo que se me escapan
Las ideas dicen “creación”
Yo no les creo
Esta es la soledad de la palabra lejos de la materia, inclusive lejos de las mínimas partículas
De velocidad incalculable
La habitación encendida hasta altas horas del mundo entero
Como una señal de “creación”, de muerte y de vapor urbano –y de luz donde se discute aún de su textura-
Inexactitud, colonización, las pieles abultadas de las fieras reñidas con el horizonte, soñando, asesinadas por lo que el filósofo de la otra habitación llamó un día
Mi experiencia del olvido
-eso todos lo sabían ya en este barrio religioso y criminal-
Y sin dudar en la eficacia de mis cálculos
Encendiendo un cigarrillo, advierto nuevamente que mi teoría de la cacería nocturna,
Esa por la que he velado como el origen
y que me ha otorgado este olor característico, está a punto de declinar -el mundo se distrae mucho-
La muerte te enreda en la habitación, con preguntas, pensando en la estación, las calles, el bus de regreso entre las dudas y los eclipses –la luz y esta teoría corpuscular-
La pestilencia de las fieras que he cazado y de cuyas pieles he recubierto las ideas
Los sordos espejismos
Las palabras
Que las partículas atraviesan de cabo a rabo
Por lo que tal vez me mantenga -esta larga noche- despierto

lundi 6 juillet 2009

Album negro

“Wine in the morning, and some breakfast at night/well I’m beginning to see the light”
Lou Reed, Velvet Underground.



vendredi 26 juin 2009

Buhardilla

«L'éclair me dure. La poésie me volera de la mort.»
René Char



El arpenteo de la impaciencia, el rayo,
La intacta filigrana de cuarzo desde siempre arrojada
Marenantsite cantar hasta la ebriedad marentakantsi
En todos los ángulos instantáneos de la memoria

La curva de los edificios, esmeril, la noche ultrascendente
Surcada la palma de la mano negra por el cristal sangriento
La palma negra que arranca chispa, la vereda, el arma innata
Y en los pasillos inferiores se mece el latido de la noche furiosa en una negra nata
los pies vacíos y ahogados del cielo que perdura



Abro la ventana, noches de ascender por las vértebras del rayo
El olor del rayo, las entrañas de la tempestad, el secreto de las venas aéreas
Abro la ventana, bestialidad de los ojos sangrando la niebla, pulso negro, plexo
En los sectores hondos del acto ulterior una linterna se enreda a la huída
Y una moneda violeta cruza la turba de durmientes con una hermética trayectoria
Se suele soñar en materiales diversos, la magia, el canto, la cumbrera de la choza
Nomarentake nomarentake nomarentake

El fugaz arquitecto mantiene en vilo el humo del cuerpo
En eso de estar perdido la vegetación insensible de la noche me atrapa
Espinas colosales que pinchan de luz la ciudad
Peces de basalto y de oro negro muerden el espejismo de la casa,
De la choza, de los cantos en torno a la débil fogata de esmeralda

Antes del derrumbe, en la sala de casa, una feroz polilla grita
Y el lujo nigérrimo de sus ojos sostiene un instante la luz
Mi laboratorio en cenizas, bajo las plumas de esas alas verdes magnéticas,
Mis manos perdidas bajo el nexo capital del azufre desprendido y esparcido
Y en el interior del cráneo los émbolos fantasma de toda la telepatía
La ciudad desorganizada, el puerto vacío, sus ojos de nuevo hundiéndose
Bajo la sospecha de una espesura neutral e irremediable
Las bajas nubes parecen todo-




Que aquí en mis ojos el rayo se tiene por sensato
Cuando es el mínimo orden y la prueba del intenso devenir de toda ausencia
Entonces la conspiración de las bestias, de los nombres, del jardín iluminado
Pasan a la borrachera nocturna donde las líneas escritas descienden al fosfato
Y toda la integridad y el olvido vuelven a la foresta, atraviesan el río,
Desnudan tus piernas, peinan el derrumbe de la madrugada
Que el diseño inmemorial de la ventana se sostiene
Mansarda goteante en la orilla oeste del cielo

Química desnuda
Descenso en el abismo de su nombre
Extracto de la noche en tu ojo de pez
Rayo contra la delicadez de la presencia
Trueno por el huso del sueño
Unión imposible a la memoria y al instinto
Líquida campana o lluvia
Domesticada yaga todo es sin el rayo



samedi 20 juin 2009

samedi 6 juin 2009

Gymnopedia fluvial




Como en teclas sobre el río los huesos de la mirada
La luz trepa el origen suburbano la farola, el puente cae
La nata de la telepatía la neblina nos peina
Y un piano viejo partido en corazón negro al lado de un bote…

mercredi 3 juin 2009

En el planeta de de Chirico o simulación de la caverna de Platón



Bestiales las chimeneas inútiles
En el mundo inútil y cuál es la sombra
El inútil aire azul
Las sombras reales de la tarde